María Elena Martínez Durán
En el ámbito financiero, fiscal y del mundo de los negocios, es muy común escuchar al referirse en cuanto al precio de una empresa o en materia de deducción de inversiones, conceptos como planta y equipo, construcciones, instalaciones, maquinaria, equipo de transporte y de computo, entre otros, olvidándose por lo general de los intangibles, pudiendo ser la gran diferencia de considerar estos últimos, dentro de un contexto económico y de oportunidades, pero vayamos por partes.
Con la aparición de la globalización, la cual rompió fronteras y límites geográficos, lo que significo un aumento revolucionario de la información en el mundo y los cambios que ha tenido la sociedad a nivel mundial y global en los diferentes entornos económicos y de desarrollo tecnológico en las últimas décadas, las empresas se han visto en la necesidad de replantear la forma o estructura organizacional, esto es debido a que la sociedad del conocimiento y del aprendizaje está protagonizando la aparición de nuevos enfoques, modelos sociales y plataformas tecnológicas, así como necesidades estratégicas y operativas para crear, transmitir y gestionar el conocimiento como el recurso económico más importante para la generación de capital en las organizaciones.
Para afrontar estos cambios, las corporaciones deben desarrollar los modelos idóneos por la apertura de los mercados internacionales y el desarrollo de las TIC (Tecnologías de la información y de la comunicación) para participar permanentemente en una dinámica de cooperación e intercambio a fin de lograr un crecimiento aceptable en un entorno altamente competitivo. Así mismo anticiparse intelectualmente a un acontecimiento futuro.
Algunos expertos sostienen que una adecuada utilización del conocimiento y la capacidad de crear son la principal fuente de ventaja competitiva. En un entorno en el que los mercados, los productos, las tecnologías, los competidores, las legislaciones e incluso las sociedades enteras cambian a gran velocidad, la innovación continúa se han convertido en importantes fuentes de supervivencia y de garantía para un futuro muy prometedor.
En un mercado global ya no es suficiente hacer lo mismo, es necesario anticiparse y reaccionar más rápidamente que los competidores. Las organizaciones, en continuo proceso de aprendizaje, generan constantes conocimientos nuevos que exigen ser gestionados adecuadamente. Para lo cual, es necesario crear un modelo íntegro coherente con la realidad, que sirva como marco de referencia en la implementación del sistema de gestión del conocimiento y del capital intelectual.
Ya lo decía John Kao “el éxito empresarial resulta de la creatividad aliada a la innovación y del saber desarrollar y utilizar la creatividad de los colaboradores”.
El conocimiento se ha ido incorporando al conjunto de recursos de las empresas, la cual se concreta en un conjunto de intangibles muy valiosos, pero poco visible. Desafortunadamente, los recursos intangibles, no aparecen valorados en los estados financieros contables tradicionales y, en ocasiones, ni siquiera están identificados por las corporaciones. Esto es debido a que son recursos intangibles, difíciles de ser medidos pero de gran importancia, debiendo ser hoy objeto de atención prioritaria para los empresarios.
Durante la década de los noventas, las nuevas tendencias de valoración de empresas centró su interés en la investigación y desarrollo un tanto compleja y abstracta en torno a los conceptos gestión del conocimiento, determinación y medición del capital intelectual con miras a identificar y reconocer la importancia estratégica del capital intelectual para el logro y sostenimiento de ventajas competitivas. Para la estructuración, valoración, administración medición y reporte del capital intelectual, se han desarrollado algunos modelos, tales como: SKANDIA NAVIGATOR por Leif Edvison; FORMULA DE TOBIN por James Tobin; VALUE REPORTING por PriceWaterhouseCoopers; BALANCED SCORECARD por Kaplan y Norton por mencionar algunos.
Capital intelectual
Para entender el contexto que abarca el término capital Intelectual, consideremos algunas definiciones realizadas por especialistas en el tema:
Edvinsson (1996) presenta el concepto de capital intelectual mediante la utilización de la siguiente metáfora: “Una corporación es como un árbol. Hay una parte que es visible (las frutas) y una parte que está oculta (las raíces). Si solamente te preocupas por las frutas, el árbol puede morir. Para que el árbol crezca y continúe dando frutos, será necesario que las raíces estén sanas y nutridas. Esto es válido para las empresas: si sólo nos concentramos en los frutos (los resultados financieros) e ignoramos los valores escondidos, la compañía no subsistirá en el largo plazo”. Para dicho autor, Unas raíces fuertes son lo único que permite que el árbol sobreviva a una sequía o congelación inesperadas.
Brooking (1997), el capital intelectual no es nada nuevo, sino que ha estado presente desde el momento en que el primer vendedor estableció una buena relación con un cliente. Más tarde, se le llamó fondo de comercio. Lo que ha sucedido en el transcurso de las dos últimas décadas es una explosión en determinadas áreas técnicas clave, incluyendo los medios de comunicación, la tecnología de la información y las comunicaciones, que nos han proporcionado nuevas herramientas con las que hemos edificado una economía global. Muchas de estas herramientas aportan beneficios inmateriales que ahora se dan por descontado, pero que antes no existían, hasta el punto de que la organización no puede funcionar sin ellas. La propiedad de tales herramientas proporciona ventajas competitivas y, por consiguiente, constituyen un activo. Él considera que
“con el término capital intelectual se hace referencia a la combinación de activos inmateriales que permiten funcionar a la empresa.”
En resumen podemos decir que el capital intelectual, es el conjunto de recursos no financiaros (intangibles) que posee una organización y que tiene la capacidad de generar valor ya sea en el presente, ya en el futuro, es decir la información intangible (que no es visible, y por tanto, no está recogida en ninguna parte) que, pese a no estar reflejados en los estados contables tradicionales, posee y puede producir valor y generar una mayor competitividad en las empresas. Los conocimientos de las personas que integran la organización, la satisfacción de los empleados, la satisfacción de los clientes, etc., son activos que explican buena parte la valoración que el mercado concede a una organización.
Sin duda, la fórmula adecuada para gestionar el capital intelectual, teniendo en cuenta estos activos intelectuales, es un factor determinante para el progreso de las empresas.
Como ya se mencionó en párrafos que anteceden, existen demasiadas clasificaciones de Intangibles sin embargo en la práctica se ha ido imponiendo como estándar la clasificación de Edvinsson y Malone. Ellos clasifican al capital intelectual en tres categorías: Capital Humano, Capital Estructural y Capital Relacional.
Figura 1: Componentes del Capital Intelectual
El Capital Humano está formado por los recursos intangibles, capaces de generar valor, que residen en las personas: sus habilidades, conocimientos y capacidades. Éste es el dominio del conocimiento y del aprendizaje de la persona y consecuentemente de la formación.
El Capital Estructural está formado por todos los recursos intangibles capaces de generar valor, que residen en la propia organización, es decir, que el capital estructural es aquél que se queda dentro de la organización cuando los empleados se marchan. El capital estructural es, la infraestructura que ayuda a incorporar, formar y mantener el capital humano, son las formas de funcionar y la cultura.
El Capital Relacional está formado por los recursos intangibles, capaces de generar valor, relacionados con el entorno de la empresa: sus clientes (lealtad y satisfacción), proveedores, Alianzas estratégicas (sociedades), etc. Así, podemos notar que son recursos que residen bien en los empleados (Capital Humano), en la propia organización (Capital Estructural), pero que a efectos conceptuales quedan separados de las dos categorías anteriores por cuanto que hacen referencia a relaciones exteriores. El capital relacional es la parte del Capital Intelectual que permite crear valor en relación con las relaciones exteriores de la empresa.
La gestión del conocimiento
Ahora bien, una vez identificado ¿qué son los Recursos Intangibles y el Capital Intelectual?, vamos a incorporar el concepto de Gestión del Conocimiento, como parte medular de cómo generar valor.
Los recursos intangibles de una organización crecen por flujos de información y de conocimiento y los recursos tangibles crecen por flujos de dinero. Por ejemplo para adquirir un activo fijo en una empresa basta con tener dinero o crédito, mientras que para añadir nuevas características a un producto que satisfagan a los clientes y al mercado se necesita información y conocimiento. Si bien es cierto que el dinero es un elemento indispensable para que una organización funcione, no menos cierto es que, si no es capaz de gestionar adecuadamente sus flujos de información y de conocimiento, será incapaz de construir una provisión suficiente de recursos intangibles para mantenerse competitiva. La gestión de los flujos de información y de conocimiento tiene por objeto incrementar la existencia de recursos intangibles que crean valor en el futuro.
Cabe mencionar que, la Gestión de la Información y la Gestión del Conocimiento no son procesos simultáneos, La Gestión de la Información es previa a la Gestión del Conocimiento. Esto es, los datos, una vez asociados a un objeto y estructurados se convierten en información, la cual asociada a un contexto y a una experiencia se convierte en conocimiento.
Lo que fluye en las personas no es conocimiento como tal, sino datos (información), es posible aproximar el conocimiento de dos personas que comparten los mismos datos, pero debido a sus experiencias y a las diferencias de procesar los datos (modelos mentales, modelos organizacionales), nunca tendrán estados idénticos de conocimiento. Sólo podemos conseguir aproximaciones, ya que el conocimiento es información puesta dentro de un contexto (experiencia).
Figura 2: Pirámide informacional. Fuente Robert Taylor

El conocimiento se deriva de la información, así como la información de los datos, pero para que la información se transforme en conocimiento, las personas deben hacer lo que a cada uno le corresponde. “El conocimiento es la nueva base de la riqueza, según Lester Thurrow.”
La Gestión del Conocimiento, es un concepto aplicado en las organizaciones, que busca transferir el conocimiento y experiencia existente entre sus miembros, de modo que pueda ser utilizado como un recurso disponible para todos los integrantes de la empresa, para una mejor comprensión presentamos algunas definiciones.
Para Bueno (1998), la Gestión del Conocimiento es “la función que planifica, coordina y controla los flujos de conocimientos que se producen en la empresa en relación con las actividades y con su entorno con el fin de crear unas competencias esenciales”.
Según Marshall, Prusak y Shpilberg, "la Gestión del Conocimiento es la tarea de reconocer un activo humano enterrado en las mentes de las personas y convertirlo en un activo empresarial al que puedan acceder y que pueda ser utilizado por un mayor número de personas de cuyas decisiones depende la empresa".
De las definiciones antes transcrita podemos decir que, la gestión del conocimiento está asociada al proceso sistemático de administración de la información aplicada a las empresas.
Figura 3: Proceso de gestión del conocimiento

El proceso de la gestión del conocimiento, tiene principalmente los siguientes objetivos:
· Realizar un análisis estratégico interno y externo.
· Con el fin de Identificar, recoger y organizar el conocimiento existente.
· Facilita la creación de nuevo conocimiento, incrementando los intangibles de la organización.
· Innovación, reutilización y apoyo de la habilidad de la gente.
· Permite el diseño de opciones estratégicas.
El aprendizaje es el proceso mediante el cual se integran conocimientos, habilidades y actitudes para conseguir cambios, mejoras en la conducta. Por lo tanto, es una acción, que toma el conocimiento (en sentido amplio) a fin de generar nuevo conocimiento. En la actualidad las empresas se enfrentan al reto de adquirir el conocimiento necesario, aplicarlo y aprender de él.
Con lo explicado a lo largo del presente artículo, es claro que existe un capital que nadie se preocupa por medir y del que nadie informa dentro de la organización, pero que sin lugar a dudas tiene un valor real. Identificar y medir el capital intelectual (activos intangibles) tiene como fin convertir en visible el activo que genera valor en la organización.
Para la valoración a través del conocimiento, es importante considerar las estructuras del valor de las organizaciones. La palabra valor, desde un punto de vista (de los accionistas) es: el valor monetario de las acciones de la empresa.
Figura 4. Valor de mercado de las empresas de manera tradicional
En nuestro ámbito profesional, generalmente se considera que el valor de mercado de una empresa, son los valores reales (valor contable), debido a la volatilidad de los precios de las acciones, pero pese a tal volatilidad, el valor de las empresas está muy por encima de su valor contable, para lo cual señalamos algunos casos conocidos por opciones de negocios a manera de ejemplo:
· La Empresa Internacional IBM compró a Lotus en un precio de US$3,500 Millones en un momento en que su valor contable era de US$500 Millones.
· Yahoo! en la actualidad presenta un valor de mercado de US$33,000 Millones en contraste con su valor contable de US$1,470 Millones.
· Amazon.com en la actualidad presenta un valor de mercado de US$18,000 Millones en contraste con su valor contable de US$2,470 Millones.
· E*Trade en la actualidad presenta un valor de mercado de US$7,000 Millones en contraste con su valor contable de US$3,930 Millones.
Se aprecia con toda claridad el objetivo de las decisiones financieras: En el caso de IBM y Lotus, la transacción destaca el valor potencial y/o clave con respecto a negocios futuros. Lógicamente esta transacción no intenta adquirir sólo activos tangibles, sino más bien adquirir los activos intangibles asociados a los productos, tales como: licencias, proyectos en cursos y las capacidades de las personas.
En el caso de las empresas como Yahoo!, Amazon.com y E*Trade, sus valoraciones de mercado reflejan el nivel de complejidad asociada al desarrollo de sus negocios. Esto puede observarse en las líneas de gastos de operación de los reportes anuales, y en los niveles de inversión en infraestructura y conocimientos necesarios para poder enfrentar su rápido ritmo de desarrollo.
Una vez identificados los intangibles de la organización, se pude aplicar cualquiera de los modelos existentes o bien crear nuestro propio modelo según las necesidades de cada empresa, sin embargo a manera de ejemplo ponemos a su consideración el modelo utilizado por PriceWaterHouseCoopers (PWC), quien define el valor de las organizaciones de la siguiente manera:
Figura 5. Descomposición del valor de las empresas
· Valor de mercado: es el número de acciones por el valor de cada acción.
· Activos tangibles: son los activos medidos de acuerdo con los principios contables generalmente aceptados. Es decir, el capital contable.
· Activos intangibles: todo aquel recurso asociado al capital intelectual.
Esta técnica de valoración asume que el valor de los recursos intangibles de una empresa es igual a su habilidad para sobrepasar a un competidor con recursos tangibles similares. El capital intelectual se evalúa como el valor presente descontando el exceso de rentabilidad de la empresa en comparación con sus componentes.
Conclusiones
Para llevar a cabo una adecuada gestión del conocimiento y la medición correcta del capital intelectual, necesariamente se requieren un cambio de mentalidad de la sociedad. No hay que perder de vista que para identificar y valorar el conocimiento, primero debemos manejar e identificar correctamente la información, esta será la base para identificar correctamente los intangibles de las empresas y poder plantear modelos de clasificación y medición de los mismos, Por otra parte, es necesario una cultura de desarrollo y análisis de los indicadores de medida del capital intelectual dentro de las corporaciones. Con esto podemos generar políticas a largo plazo, buenas estrategias de mercado, financieras y fiscales, así como planes de acción y de desarrollo.
Con un buen manejo e identificación de la información, lo que se busca es facilitar el desarrollo de la contabilidad, campo en el que se están haciendo grandes esfuerzos por considerar los intangibles dentro del balance de la empresa y de la cuenta de resultados.
Podemos concluir diciendo que el aprendizaje organizativo, la gestión del conocimiento y la medición del capital intelectual son conceptos relacionados y complementarios, siendo elemental para ello el aprendizaje organizativo como base de una buena Gestión del Conocimiento, siendo esta última la piedra angular para la generación de Capital Intelectual y capacidades organizativas. Por tanto la medición del capital intelectual y la gestión del conocimiento son parte medular de una empresa triunfadora y competitiva del siglo XXI.
Por todo lo argumentado, la siguiente frase que hace eco a lo expuesto, de José Ángel Gurría “La riqueza de las naciones hoy se construye con capital intelectual, con ideas, patentes y conocimientos.”, cita que nos parece apropiado, ya que nos da la pauta para una reflexión más profunda sobre el tema en cuestión.
Por último, una vez leído el presente trabajo, mi estimado lector, qué opinión le merece la valuación de los intangibles ¿Será importante?
Licenciada en Derecho y actualmente postulante a la maestría en impuestos. Con diplomado en fiscal e Imagen corporativa. Socia del despacho Corporativo ASM. Fiscalistas, firma ubicada en la ciudad de México. Responsable de las aéreas de Defensa fiscal y Corporativo de la misma firma. Expositora en PAF.
E-mail: mariaelenamd@corporativoasm.com.mx; WEB: http://www.corporativoasm.com.mx
Publicado en la "REVISTA ENCICLOPÉDICA TRIBUTARIA OPCIONES LEGALES- FISCALES"
EN EL MES DE SEPTIEMBRE